Martescito de recomendaciones: No sé de astrología
++ he seguido la corriente demasiados años, pero es hora de decir la verdad. I don’t speak horoscopos
Estoy fuerísima de un movimiento que se viene gestando desde hace tiempo: la astrología es algo que ya se da por sentado que existe, que es algo real y que domina nuestra vida. No solo me pilla desprevenida, agnóstica, sino que es que no tengo ni idea. Soy Aries y no sé qué me caracteriza. Lo peor es que no tengo muy claro a qué hora nací y eso complica el ascendente. Y sin ascendente… ¿Qué voy a tener, un diagnóstico a medias?
No estoy segura de que se llame diagnóstico tampoco.
No sé nada, pero NADA de astrología.
Intento saber, si pasa un horóscopo por delante de mis ojos lo leo, pero tengo la sensación de que eso está antiguo, que ya nadie cree en eso, hasta hace nada solo quedaba mi madre leyendo lo que “escribe” Rappel en la Supertele1 y ya… Mejor no sigo por ahí.
Vamos, que por lo que se ve y en lo que respecta a los horóscopos, hemos pasado página y creemos en otras cosas.
¿Cuáles? Ni idea. ¿Piedras, universos, manifestaciones, signos chinos? De casi todo eso habla mi amiga Bea en su newsletter, y yo me las leo todas, pero como mera espectadora, como persona que está realmente fuera de la situación.
¿Qué me estoy perdiendo? ¿Cuál es la tendencia ahora mismo? ¿Hay una guía de uso y entendimiento de la astrología? Y sobre todo, ¿me vais a decir que hay miles de personas en el mundo de mi signo y mi ascendente que son clavaditas a mí, que me creo única, y que seguramente ellas también lo crean porque a lo mejor eso es un rasgo que nos une y unifica? Porque si es así, virgencita (o planetita o universito o a quien sea que le pidamos los deseos ahora), que me quede como estoy.
RECOMENDACIONES
Un enchufe cuqui
Semanas sin venir por aquí y lo primero que traigo como recomendación es un enchufe. No uno, ¡varios! El que tiene el interruptor como americano retro me ha robado el corazón. Me planteo fuertecito ir invirtiendo poco a poco en enchufes nuevos porque me encantan…
¿Por qué poco a poco? Por el trauma: cuando estábamos reformando la casa me sacaron un archivador lleno de enchufes y obviamente elegimos unos ideales, sencillos pero con cantos de madera. Solo costaban “un pelín más”… Hasta que hacías el cálculo de todos los pulsadores y enchufes que tiene tu casa y te das cuenta de que los básicos basiquísimos pueden quedar genial también.
Lo que pasa es que ahora quiero estos muchísimo, solo (SOLO) me queda convencer a mi actual marido y además pedirlos a Polonia.
Un poquito de rojo y rosa
¿Pensábais que ahora que mi vida se había vuelto seria y triste se me iban a pasar las tonterías? En absoluto. Ni a mí ni a Zara, que ha cumplido todas mis expectativas con una camiseta que (por supuesto) ya tengo y me voy a poner hoy mismo para grabar una cosa que me hace ilusión y que como ahora soy influencer veréis cuando salga y tendréis que hacer como si os importase algo que es lo que hacemos todas con las influencers (antes de hacerles unfollow por pesadas)2.
Por cierto, aproveché el pedido también para comprar esta camiseta para el niño, en cuya existencia me avisó mi amiga Patri Rivera (ya se hace necesario distinguir quiénes son las Patris en mi vida, todas importantes). Ya solo falta que al (des)interesado le guste la peli, que de momento es que no:
Y antes de que abandones Zara (siempre hay varios motivos para quedarse o volver a entrar, yo hace un rato buscando sus zapatillas barefoot), la noticia de la semana es su colección con Bonilla A la vista, las famosas patatas fritas gallegas que van en lata y no solo son carísimas, además de famosas internacionalmente (ya salen hasta en pelis), sino que creo que tampoco son para tanto. O sea, la colección muy cuqui, pero donde estén unas Añavieja de Soria (o incluso mis patatas del Dia…) Dale una colección a la copia de las Lay’s Gourmet de Hacendado por haber desbancado a las originales y ahí sí que nos tienes. La colección, por cierto, es para niños, pero todas sabemos que la talla 14 años suele dar grandes alegrías…
El multipropietario Ratoncito Pérez
Me encanta cuando hay ‘easter eggs’ por ahí ocultos (en Disney he localizado unos cuantos esta vez) y en Madrid los del Ratoncito Pérez son especiales.
Tenemos, por un lado, la puertecita de Oui Oui (donde se venden las auténticas puertas del Ratoncito Pérez) junto al Banco de España, para que pueda ir en Metro fácilmente a por sus moneditas para los niños…
Eso sí, ya que ponían una puerta de Oui Oui deberían haber tirado por esta, mi favoritísima.
Luego están varias casitas, porque se ve que el Ratoncito vive en muchos barrios a la vez, me extraña que no tenga sus dominios en airbnb:
En Velázquez, 13 (el Ratoncito del Barrio de Salamanca, supongo que va con mocasines sin calcetines y camisas de Spagnolo).
En Pontejos, 2 (un huequito en la pared).
En Malasaña (San Vicente Ferrer, 48), que le viene bien seguro para tomarse algo en el Dosde.
Y luego, por supuesto, está la Casita Museo, en Arenal, a la que yo todavía no he podido ir (está siempre lleno pero me pregunto qué no lo está ya en esta ciudad), pero siempre me han dicho que mola bastante y yo soy una persona que cree, no en los astros, sino en las recomendaciones del boca a boca.
¿Locura, tontería, genialidad?
Tatuarse lunares, una idea malísima según tu dermatóloga, que va a necesitar un mapa para identificar los tatuajes y los lunares auténticos. Pero no estamos aquí para ser prácticas sino para subir la apuesta y yo digo que corazones, estrellas y, por qué no, pequeñas siluetas de Mickey.
De hecho, vengo pensando que Disney como tal no, porque lo de sangrar y eso en un parque no es guay, pero alguien que instale un estudio de tatuaje en la zona cercana a Disneyland para que vayas a hacerte un tatu de recuerdo… No sé por qué no se le ha ocurrido a nadie.
Y hasta aquí esta semana que, por motivos evidentes y no tan evidentes, ha sido bastante difícil. Sobre todo porque decidí tirar de textos que ya tenía escritos (a veces lo hago y los edito a última hora) y en todos mencionaba a mi madre (como habéis podido apreciar, este incluido). Con uno acabé llorando, pero bueno, mejor eso que cuando me puse un disco de Bisbal en directo para animarme/distraerme y había una canción que desató también el drama.
Gracias por estar ahí, ahora especialmente (a la gente que dejó de seguir la newsletter cuando escribí sobre mi momento más duro solo puedo decirle que espero que la IA le proporcione la tranquilidad que necesita al no tener sentimientos). Gracias también por todos los mensajes de cariño, ayudan un poquito.
Aquí os dejo con algunos post antiguos de cuando era una persona alegre y despreocupada, llegué a decir hasta que era feliz, ojalá algún día pueda volver a ser esa persona.
Martescito de recomendaciones: El misterio Sarasa
Me han desaparecido unas aceitunas. En honor a la verdad, NOS han desaparecido unas aceitunas. Lo cuento tranquilamente porque yo no era la encargada de su custodia y así es como ver el tema desde la barrera. Cambia mucho la cosa, porque si la culpita fuese toda mía, se sumaría a la larga lista de liadas de Araceli, pero así queda en una divertida y ais…
Martescito de recomendaciones: ser buena en algo
El otro día (20 de marzo) fue el Día de la Felicidad. Nadie lo celebró, claro. Decir que eres feliz es un poco chulear y, además, creo que nadie te cree. Te añaden un PERO a la mínima de cambio, como si tu felicidad le quitase la oportunidad a otros de tenerla y hubiese que neutralizarla rápidamente.
He tenido que buscar si Rappel seguía vivo porque no las tenía todas conmigo, pero he recordado que hace un par de años se sentó detrás de mí en el teatro.
También me he acordado de la casa que tenía en el Barrio de Salamanca y que era una brutalidad que ojalá sus siguientes dueños hayan mantenido y que pudiésemos ver alguna vez en directo.
Esa parte agradecería que os la saltaseis.











Tía! si es que si es que si es que... ¡te adoro!
1. gracias por la mención, u r my love
2. te estás perdiendo tu hoja de ruta para ir por la vida y sacarte partido y entenderte, yo te ayudo!!! vamos a sacar la carta astral!
3. roja y rojo siempre la mejor combi
He visto mi nombre y me ha dado un vuelco al corazón.
Que no fui yo la de la camiseta? No importa.